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Discipulado

Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
(Mt 28,19)

“No es exagerado decir que toda la existencia del fiel laico tiene como objetivo el llevarlo a conocer la radical novedad cristiana que deriva del Bautismo, sacramento de la fe, con el fin de que pueda vivir sus compromisos bautismales según la vocación que ha recibido de Dios”
(Christifideles laici 10)

Para Tanto si llegan a través de una herramienta de primer anuncio o de cualquier otra forma, la Acción Católica General ofrece a los laicos de las parroquias vivir un itinerario de fe en equipos de vida a través de la formación, la oración y la misión.

¿Qué es un discipulado?

El discipulado es el proceso por el cual el bautizado va conformándose con el Señor; el bautizado se va haciendo discípulo a través de la celebración de los sacramentos, la oración, la formación y la misión, de manera que va madurando en todos los aspectos de la vida cristiana.

¿Cómo vivir un discipulado?

La Acción Católica General ofrece varios itinerarios para adultos, jóvenes y niños que cada grupo debe escoger en función de su edad y vivencia de la fe.
Cada grupo establece en el mes días más centrados en el conocimiento de la fe, otros en la oración comunitaria y la celebración de la fe y otros, en la formación para la vida en Cristo.

Cada grupo, equipo o comunidad vive inserto en una comunidad parroquial, donde celebra la Eucaristía dominical, participa de las actividades parroquiales y se pone a disposición de la comunidad para servir en su misión.

¿Cómo se acompaña este discipulado?

El párroco es el consiliario natural de los grupos de Acción Católica, cuidando de la fe de los miembros e integrando su experiencia en la vida de la parroquia. Para su acompañamiento, el grupo cuenta con alguien con más experiencia que comparte su vida en ese mismo grupo.

Además, los grupos, equipos o comunidades de vida están invitados a compartir su experiencia de fe con otros grupos, equipos o comunidades de la diócesis, a través de las coordinadoras de adultos, jóvenes y niños de la Asociación. Esta pequeña estructura facilita también la realización de actividades a nivel diocesano y ofrece su disponibilidad al obispo para llevar a cabo su misión.

La Acción Católica, con una expresión de San Pier Giorgio Frassati -uno de sus santos más recientes- enseña en la vida cotidiana el camino “hacia lo alto”.