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¿Qué es la Acción Católica?

"El nombre de vuestra asociación expresa claramente vuestra identidad: sois discípulos de Jesús, testigos de su Evangelio y compañeros de camino junto a toda la Iglesia."
(León XIV)

“No es exagerado decir que toda la existencia del fiel laico tiene como objetivo el llevarlo a conocer la radical novedad cristiana que deriva del Bautismo, sacramento de la fe, con el fin de que pueda vivir sus compromisos bautismales según la vocación que ha recibido de Dios”
(Christifideles laici 10)

La Acción Católica es una asociación de la Iglesia en la que los laicos trabajan juntos, de manera organizada y unidos a los pastores, para la evangelización de las personas y la sociedad.

La Acción Católica General apuesta por organizar a los laicos habituales de nuestras parroquias en pequeñas comunidades que permitan compartir la fe, revisar la vida con la mirada de Dios y tomar impulso para ser sal en el mundo.

En comunión con la diócesis, la Acción Católica General conecta a unas parroquias con otras desarrollando la pastoral de su obispo.

A su vez, las diócesis de España que tienen ACG a nivel diocesano, están unidas y coordinadas a través de unos responsables de ámbito nacional.

¿Es un movimiento?

No, la Acción Católica no es un movimiento en el sentido de que no tiene un fundador ni un carisma propio, sino que nace del deseo de articular en una asociación a los laicos junto con sus pastores en la misma misión de la Iglesia: evangelizar y ser evangelizados.

Por eso, su identidad no se basa en una espiritualidad particular o en la figura de un fundador, sino en la propia misión de la Iglesia.

La Acción Católica busca ayudar a los laicos a vivir su vocación cristiana en medio del mundo, unidos a sus pastores y comprometidos con sus parroquias y diócesis. Es una realidad abierta a todos los bautizados que desean crecer en la fe, vivir en comunidad y anunciar el Evangelio allí donde se encuentran.

¿Cuándo nació Acción Católica?

Fue el Papa Pío XI el que desarrolló con más fuerza la idea de una Acción Católica que sumase los esfuerzos evangelizadores de los laicos de las parroquias y las diócesis.

Bajo su pontificado, en 1926, se pusieron en España las primeras bases de la Acción Católica. En estos 100 años de vida, la asociación ha pasado por diferentes etapas; en la actualidad, la Acción Católica General está configurada como una única realidad asociativa fruto de un proceso que cristalizó en la Asamblea de Cheste en verano de 2009.

Además de una rica historia, la Acción Católica tiene un esperanzador futuro como ayuda a las parroquias y las diócesis para anunciar el Evangelio en una sociedad muy distinta a la de principios del siglo XX.

¿Qué es lo mejor de la Acción Católica?

Sin duda, lo mejor de la Acción Católica es que ha sido y es una verdadera escuela de santidad. En España, desde los mártires de la persecución religiosa hasta Ignacio Echeverría, el héroe del monopatín que entregó su vida en 2017, innumerables laicos de nuestras parroquias han encontrado en Acción Católica su camino hacia el cielo.

Y lo hace acompañando a las personas en todas las etapas de su vida, ayudándolas a descubrir que la santidad no está reservada a unos pocos, sino que es una llamada para todos los bautizados. En sus grupos, reuniones, parroquias y comunidades, muchos cristianos han aprendido a unir la fe con la vida cotidiana y a poner sus dones al servicio de los demás y de la Iglesia.

La Acción Católica, con una expresión de San Pier Giorgio Frassati -uno de sus santos más recientes- enseña en la vida cotidiana el camino “hacia lo alto”.