¿Es un movimiento?
No, la Acción Católica no es un movimiento en el sentido de que no tiene un fundador ni un carisma propio, sino que nace del deseo de articular en una asociación a los laicos junto con sus pastores en la misma misión de la Iglesia: evangelizar y ser evangelizados.
Por eso, su identidad no se basa en una espiritualidad particular o en la figura de un fundador, sino en la propia misión de la Iglesia.
La Acción Católica busca ayudar a los laicos a vivir su vocación cristiana en medio del mundo, unidos a sus pastores y comprometidos con sus parroquias y diócesis. Es una realidad abierta a todos los bautizados que desean crecer en la fe, vivir en comunidad y anunciar el Evangelio allí donde se encuentran.