Venerable Manuel Aparici Navarro

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Biografía

El siervo de Dios nació en Madrid el 11 de diciembre de 1902. Ingresa en el cuerpo técnico de aduanas en 1922. Durante su primera juventud estuvo algo alejado de Dios llevando una vida frívola. El Señor le llama a través de su madre. En la Semana Santa de 1925, por darle gusto a su madre, se apunta a unos ejercicios externos y empezó a amar a Jesús. Pero el año 1927 señala un hito en su vida. Vuelve a hacer ejercicios externos. A este época él la llama «mi conversión». Hay una fecha clara: el día de la Inmaculada Concepción de 1927. Tenía 25 años. “Día de la Purísima, de amor y de dolor, aniversario de aquel maternal abrazo que me dio al aceptarme como hijo”, anota en su diario el 8 de diciembre de 1930. A partir de esa fecha asume con plena conciencia sus deberes de cristiano, practicados hasta entonces sin una convicción profunda. En años difíciles para España, encuentra en la juventud de Acción Católica el campo donde desarrollar un apostolado fecundo, en aras del cual renuncia en 1929 a proseguir sus estudios de derecho.

Se siente llamado al sacerdocio y, con total disponibilidad, acepta el consejo por parte de los superiores de retrasar su entrada en el Seminario Diocesano –lo hará en 1941- para continuar su labor en la Juventud de Acción Católica, de la que fue nombrado vicepresidente nacional en 1933, y presidente nacional en 1934. Después de tantos años de espera vividos en una abnegación a su propia voluntad en grada heroico, es ordenado sacerdote el 31 de mayo de 1947. Deja escrito en su diario: “Decido dejar en manos de mi director espiritual el señalar el momento de dejar la presidencia y empezar los estudios en el Seminario. El Señor cardenal conoce mis proyectos, así como mi director a quien consulté a principios de invierno y me dijo otra vez que debía esperar. Que ésta sea la voluntad de Dios no me cabe duda. Por la Cruz más, más y más”. Fue nombrado en 1959 Consiliario Nacional de la juventud de Acción católica. Vive ocho años de enfermedad ofrecida a Dios con espíritu sobrenatural. El 2 de junio de 1956 cae enfermo por infarto de miocardio que le deja considerablemente inmovilizado. Todos sus órganos vitales sufren un fuerte deterioro. Comienza a cumplirse cu lema sacerdotal: “Completo las cosas que faltan a la Pasión de Cristo en mi carne a favor de su cuerpo, que es la Iglesia”. fallece en Madrid el 28 de agosto de 1964, aún no cumplidos los 62 años de edad.



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Otras informaciones:

TRASLADO DE LOS RESTOS

Los restos del Venerable Siervo de Dios Manuel Aparici Navarro descansan ya en la basílica de La Concepción de Nuestra Señora

El lunes 13 de octubre tuvo lugar el acto de traslado de los restos mortales del venerable Manuel Aparici Navarro desde el lugar donde reposaban desde el año 1998 (la capilla de la sede de la asociación Peregrinos de la Iglesia) hasta su nuevo emplazamiento en la capilla del Perpetuo Socorro de la Basílica de La Concepción de Nuestra Señora.

Al comienzo del acto, en el atrio del templo, el presidente de la asociación Peregrinos de la Iglesia, D. Ignacio Barreda, hizo entrega al rector de la Basílica, D. José Aurelio Martín, del arcón con los restos mortales del venerable Manuel Aparici, en presencia del obispo auxiliar de Madrid D. César Franco. Una vez firmada el acta de entrega que incluye los compromisos que asume la basílica de La Concepción, tres miembros del centro de ACG de la parroquia trasladaron el arcón y los documentos hasta el altar mayor, donde quedaron colocados bajo la luz del cirio pascual.

Como destacó al inicio de su homilía D. César Franco, no se trataba de un acto de culto ni de un pronunciamiento sobre su santidad, sino de una misa funeral en sufragio de su alma. El cardenal D. Antonio Mª Rouco ha dispuesto este traslado de los restos mortales de Manuel Aparici para facilitar la difusión de su figura entre los fieles de Madrid tras su declaración como Venerable el 27 de marzo de 2013 y apoyar con ello el proceso de beatificación. De los diferentes templos vinculados en Madrid a la figura del venerable Manuel Aparici se ha elegido éste por su significación y también por contar con un centro de Acción Católica, asociación a la que perteneció y sirvió toda su vida Manuel Aparici, primero como seglar y luego como sacerdote. Serán los miembros de la AC de este templo y de toda la diócesis quienes deben asumir con entusiasmo la tarea de dar a conocer su figura.

D. César animó a los presentes a ser apóstoles con el mismo ardor que animó a Manuel Aparici, con la valentía y audacia que procede del encuentro con el Señor. Leyó algún pasaje del diario del venerable, para ilustrar cómo le movía la pasión evangelizadora, el deseo de ver cómo “Cristo se forma en las almas”. En nuestra sociedad los seglares deben sentirse responsables de acercar a los que les rodean al encuentro con Cristo.

En el acto participaron miembros de la asociación Peregrinos de la Iglesia, de la Acción Católica General de Madrid y de la Asociación Católica de Propagandistas, todas ellas vinculadas con la figura del venerable Aparici como seglar y sacerdote. También asistieron los responsables de la ACG a nivel nacional, Higinio Junquera, Antonio Muñoz y Miguel Ruiz.

Una vez concluida la Eucaristía se procedió al traslado e inhumación de los restos del venerable bajo el altar de la capilla del Perpetuo Socorro. Durante el traslado se cantó el himno de las juventudes de la AC, entonado con gran entusiasmo por los más ancianos de los presentes, algunos de los cuales habían tratado personalmente a Manuel Aparici.

Manuel Aparici Navarro (Madrid, 1902-1964) fue Presidente Nacional de los Jóvenes de Acción Católica. Durante los años de su presidencia el número de jóvenes militantes creció de 20.000 a 100.000, en unos años muy difíciles. Posteriormente, tras ser ordenado sacerdote en Madrid en 1947, fue también Consiliario Nacional de los Jóvenes de AC (1950-1959). Sacerdote de altas virtudes y apóstol de la juventud es por tanto un modelo de vida seglar y sacerdotal.