Temarios de la Acción Católica General de Madrid

LA REVISIÓN DE VIDA

Solo hay una cosa importante, buscar el reino de Dios.

Hace unos años el Consejo Diocesano introdujo en las carpetas de las campañas unas hojas en las que, breve y sencillamente, se explicaba cómo hacer la revisión de vida. Se ha pensado reeditar dichas hojas y, aprovechando la ocasión, se han introducido pequeñas aclaraciones con el único fin de que los militantes la hagamos cada vez mejor.

CONDICIONES PREVIAS

Para que la revisión de vida sea eficaz, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

1. El equipo que hace la revisión de vida no debe pasar de 8 personas, con el fin de que todos puedan participar debidamente.

2. Debe haber un responsable de equipo que sea exigente para evitar discursos, divagaciones, pérdidas de tiempo, juicios sobre personas. él mismo u otra persona nombrada al efecto, actuará como secretario tomando nota de lo más significativo para en un momento dado resumir, sintetizar, retomar el hilo de la reunión, etc.

3. A la reunión del VER, se debe ir con el hecho de vida del tema correspondiente ya pensado. Igualmente, para la reunión del JUZGAR se ha debido hacer oración y reflexión con los textos de la Palabra de Dios y/o del Magisterio de la Iglesia. Gran parte de la formación del militante pasa por que sea responsable y se prepare a conciencia este apartado.

4. Es muy importante hacer del momento del JUZGAR un verdadero acto de oración -contemplando las actitudes de Cristo- para poder juzgar la vida con sus propios ojos.

5. No se debe tener prisa para pasar de un momento a otro. Los tres momentos de la revisión de vida son igualmente importantes y ha de dedicarse suficiente tiempo a cada uno. Como norma general dedicaremos una reunión al ver y otra al juzgar y al actuar, aunque no es nada exagerado desglosar esta última en dos. Al comienzo de cada reunión el responsable de equipo o el secretario (si lo hubiera) debe hacer una síntesis de todo lo dicho en la reunión anterior.

6. El momento del ACTUAR no debe ser una mera fórmula o algo que hagamos para salir del paso. Se debe tener un verdadero sentido de conversión a Dios. Debemos pensar que la Acción Católica se ha caracterizado a lo largo de su historia por las acciones frutos de sus compromisos. Si de nuestros grupos no surgen compromisos decididos a cambiarnos a nosotros y a nuestro entorno, deberíamos plantearnos si vivimos en profundidad el espíritu y método de la revisión de vida.

7. Si parece oportuno, según el tiempo disponible, al final de cada revisión, el consiliario o un miembro del equipo puede hacer una breve celebración de la Palabra que ilumine todo el proceso realizado (oración, lectura del Evangelio, preces y Padre nuestro).

ESQUEMA SIMPLIFICADO

La revisión de vida es un acto contemplativo. Debe comenzar con una oración (cuidadosamente preparada por un miembro del grupo) que sitúe al equipo en actitud de fe, ante la presencia de Dios..

1. VER. Encuentro con la realidad

Lo más importante de este primer momento es Ilegar a descubrir una actitud (sea positiva o negativa) que todos los miembros del grupo podamos hace nuestra. El hecho de vida nos ayudará a encontrarla, pero no es lo más importante del ver. En el ver nunca se analiza a nadie, sino que se busca la actitud que todor los miembros pueden asumir como propia.

1. Cada miembro del equipo presenta un hecho de vida correspondiente al tema Propio (si no es personal, a través del VER estaremos juzgando al prójimo, a vez que no miraremos en nuestro interior para cambiar nuestra forma de actuar), concreto y expuesto con delicadeza y discreción.

2. Elección de uno de los hechos presentados: actual, común, importante para el equipo, acorde con el tema. Es importantísimo tener en cuenta que se elige el hecho de vida en si mismo y no a la persona que lo ha expuesto.

3. La persona cuyo hecho ha sido elegido hará una descripción más amplia del mismo (causas que lo provocaron, consecuencias que produjo, reacciones ante el hecho) sin juicios ni valoraciones, sino simplemente con el objeto de facilitar la búsqueda de la actitud que dicho hecho encierra.

4. Centrar el hecho: se trata de buscar la actitud profunda que se esconde tras el hecho. La actitud deberá poder resumirse o en una sola palabra o en una pequeña frase. Una actitud no admite divagaciones.

5. Universalización de la actitud. Todos los miembros del equipo deberán poder hacer suya la actitud descubierta tras el hecho de vida. Cada miembro del grupo expondrá muy brevemente un momento de su vida en el que ha participado de la actitud encontrada.

6. Tiempo de interiorización. Ver esa actitud con los ojos de Dios. Contemplar cómo el Señor participa de ella (si es positiva) o cómo nos enseña a cambiar la (si es negativa).

2. JUZGAR. Encuentro con Dios

En este segundo momento no se trata de juzgar a los demás, sino de contemplar desde Dios la vida contrastando su actitud con la nuestra. A la vez, este paso de la revisión de vida servirá para una profundización en la Sagrada Escritura y un acercamiento al Magisterio de la Iglesia, que si se hace debidamente supondrá una riquísima fuente de formación para el militante.

1. Tiempo de silencio para contemplar la actitud de Jesús y contrastarla con la actitud elegida.

2. Cada miembro aporta un texto de la Sagrada Escritura y/o del Magisteriú de la Iglesia, que tenga que ver con la actitud elegida. Conviene que el pasaje sea citado textualmente, aunque posteriormente demos una breve explicación del porqué lo hemos elegido.

3. Apertura a la luz aportada por los textos, tanto por el mío como por los que hayan aportado los demás. Se trata de escuchar a Jesús, no de hacerle coincidir con mi parecer. Esta luz pondrá en contraste la actitud de Jesús con las nuestras.)

3. ACTUAR. Dios sigue actuando

Se trata de ver cómo debo actuar a partir de la luz recibida de Dios. Es un paso tan importante como los dos anteriores, y en cierto modo más, pues es aqui donde plasmamos de forma concreta nuestro deseo de cambiar y asemejarnos más a Jesús

1. Cada miembro señala las Ilamadas de Dios recibidas en la reunión a nivel personal, social, eclesial.

2. Formulación personal de un compromiso acorde con la Ilamada de Dios. El compromiso debe ser una acción concreta (lugar, tiempo, personas), inmediata, posible y revisable.

3. Formulación de un compromiso comunitario para el equipo e incluso para todo el centro (cuando sea posible). Las grandes acciones de la Acción Católica han surgido de serios compromisos de grupos y de centros.

La reunión concluye con una oración que brota del contexto de la Revisión de vida, y que permite a los miembros del equipo expresar su propia experiencia personal (Acción de gracias, Preces).